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Correntinos homenajearon a la Diócesis de Catamarca

Unos trescientos correntinos viajaron hasta la ciudad de Catamarca para visitar a la Virgen del Valle, en el marco de la celebración de los cien años de la creación de la diócesis catamarqueña. El contingente, estuvo encabezado por el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, y varios sacerdotes. Además, se llevó hasta esa provincia, las imágenes de la Cruz de los Milagros y la Virgen de Itatí, que fueron recibidas por un masivo grupo de fieles.
El sábado muy temprano, los peregrinos correntinos fueron recibidos en la antigua catedral catamarqueña por decenas de personas que, junto a las sirenas de bomberos y policías, manifestaron su alegría por la llegada de las sagradas imágenes, tan caras a los sentimientos religiosos correntinos. A las 9, monseñor Stanovnik y su par local, monseñor Luis Urbanc, presidieron la santa misa.
Durante la celebración, ambos pastores destacaron los fuertes lazos que unen a tan distantes diócesis, que se centran en la devoción mariana. Ambos pueblos se forjaron bajo el amparo de la Virgen Morena, en su advocación de Itatí y del Valle, pero con características similares a la hora de hablar de la importancia religiosa y social que tiene la Madre de Dios para la gente.
Cinco micros, con delegaciones de varias comunidades parroquiales, realizaron el largo viaje para expresar la unión y hermandad entre estas centenarias diócesis.
El próximo 9 de julio, una delegación catamarqueña llegará a Corrientes, y estará en la basílica de Itatí, devolviendo la visita de los correntinos.
Como la visita correntina a la capital de Catamarca coincidió con el debut de la selección de fútbol en el mundial, los anfitriones previeron un amplio lugar, con pantalla gigante, para que todos pudiesen ver el partido.
Luego, tras compartir un locro preparado por la gente de la comunidad parroquial de la catedral, los correntinos se trasladaron hasta el lugar donde se halla la denominada “gruta de la Virgen del Valle”, sitio que, según los historiadores, es donde apareció la imagen de la Virgen que hoy se venera en toda la provincia y a la cual se le adjudican varios milagros a lo largo de más de 350 años.
La fuerte devoción mariana del pueblo correntino, se manifestó ante las cumbres catamarqueñas a los pies de una imagen, muy antigua y similar a la que se venera en Corrientes. La historia catamarqueña, cuyos primeros habitantes también fue un antiguo pueblo aborigen de una cultura muy desarrollada, está unida a los primeros españoles que llevaron hasta allí su fe en la Virgen que se enraizó y creció en los corazones de una comunidad que se forjó en el marco del catolicismo.

Cuna del orador de la Constitución
Posteriormente, el contingente correntino, acompañados por jóvenes guías turísticos que fueron haciendo el relato de cada lugar por donde se pasaba, se trasladó hasta el departamento Fray Mamerto Esquiú, donde naciera el orador de la Constitución, quien fuera luego nombrado obispo de Córdoba. Ese lugar, se denominaba antes Piedras Blancas, pero por la trascendencia histórica y religiosa del franciscano oriundo de esa tierra, tomó luego el nombre de quien hoy es considerado venerable por la Iglesia Católica y cuyo proceso de canonización sigue avanzando.
Allí, toda la comunidad de la antigua parroquia San José (conservada como monumento histórico y mantenida como en los tiempos de fray Esquiú), recibió a los correntinos y los acompañó a realizar el recorrido por la casa paterna del religioso, conservada en un templete. El intendente local, declaró a la delegación como “visita ilustre” y se les obsequió un pequeño busto del fraile para ser entregado como “recuerdo y símbolo de hermandad” en el Arzobispado correntino.
El Vicario General de la Arquidiócesis correntina, padre José Billordo, agradeció el gesto y comprometió la oración del pueblo correntino para la pronta canonización de fray Mamerto Esquiú, para que pueda ser venerado en los altares.

Acto cultural
La delegación correntina se trasladó luego hasta el salón auditorio de la Universidad nacional de Catamarca, donde la diócesis local, junto al área de cultura municipal ofreció un espectáculo artístico y musical.
Allí, un grupo de radio teatro y un elenco de actores amateurs, ofrecieron una representación de los distintos milagros adjudicados a la Virgen del Valle e hicieron una repaso histórico del pueblo catamerqueño, ligado estrechamente a la Virgen.
Luego, una joven cantante, de nombre Itatí, nieta de correntinos, ofreció algunas canciones litoraleñas que despertaron los aplausos de los correntinos; y luego, Antonio Serrano, un excelente bandoneonista, arrancó melodías chamameceras a su instrumento que animó a los presentes a realizar unos pasos de chamamé y llenó de sapukay el auditorio de la Universidad.
Como cierre de la jornada, y antes de emprender el regreso, los correntinos entregaron a los representantes de la diócesis local, una mayólica con la imagen de la Cruz de los Milagros y la Virgen de Itatí (la que hoy puede verse en las estampas que están siendo difundidas en Corrientes con ambas oraciones), que, por decisión del obispo Urbanc, serán colocadas en la Catedral local

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