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MENSAJE DE MONS. STANOVNIK DESDE VATICANO

"Necesitamos con urgencia una mística superadora de los intereses individuales y sectoriales, que impulse, tanto a la dirigencia como al pueblo, a pensar y actuar para el bien de todos"

Monseñor Stanovnik no podrá estar mañana en los Actos en honor a la Patrona de Corrientes, Nuestra Señora de la Merced, por encontrarse en estos días en Vaticano, realizando la Visita Ad Limina Apostolorum junto a los Obispos integrantes del CELAM.
Desde allí envió una carta dirigida al párroco y rector del Santuario de "Nuestra Señora de la Merced", fray Pablo Ferreira, en la que manifestaba la importancia de renovar en esta fecha "nuestra devoción a la Serenísima Virgen de las Mercedes, nos fortalezca a todos en la fe y la esperanza. Y todos –autoridades y pueblo– aprendamos de ella que el camino que lleva a una vida digna y plena, será el que se forje mediante conductas fraternas, solidarias y justas. Para ello necesitamos con urgencia una mística superadora de los intereses individuales y sectoriales, que impulse, tanto a la dirigencia como al pueblo, a pensar y actuar para el bien de todos".


Mensaje textual
Ciudad del Vaticano, 23 de septiembre de 2010

R.P. fr. Pablo Ferreira OFM
Párroco y Rector del Santuario de Nuestra Señora de la Merced

Querido Hermano:
Con motivo de la solemne fiesta de la Virgen de la Merced, envío un afectuoso saludo a las Autoridades y Pueblo de Corrientes. Aprovecho esta providencial ocasión para recordar las palabras que se pronunciaron en el Cabildo del año 1660, cuando la nombró Patrona y Auxiliadora de esta ciudad y su contorno:

“en todos nuestros trabajos y pestes, y demás calamidades que nos afligen,
nos acogemos al abrigo y amparo de la Serenísima Virgen de las Mercedes, Madre de Nuestro Señor Jesucristo,
para que mediante su intercesión con su preciosísimo Hijo, se nos perdonen nuestras culpas y pecados
y esta ciudad se vea libre de todo mal”.

Hoy, a varios siglos de distancia y la luz de aquellas palabras, nos ponemos al amparo de María y le pedimos: María de la Merced, enséñanos a compartir en justicia y solidaridad, lema que inspiró el novenario de este año. Quisiéramos que esa enseñanza se integrara en el programa para Bicentenario de nuestra Patria y se convirtiera en realidad. Ella nos enseña que la principal fuerza para que eso se haga realidad es Jesucristo. Hace poco lo recordó el Santo Padre cuando afirmó que “Jesucristo, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad.” La fe en él debe impregnar todas las dimensiones de nuestra existencia. No sirve una fe que se reduce a un acto, o sólo a una oración pronunciada cada tanto. María nos enseña cómo se vive la vida entera desde la fe: abierta a Dios, toda de él, fue también toda hecha servicio al prójimo. El que se abre a Dios, es solidario con los demás, sobre todo con los más pobres. Necesitamos volver a Dios para que nos muestre el camino del verdadero servicio a los demás. El camino más corto y más fácil para ese regreso es María.
Que esta fiesta, en la que renovamos nuestra devoción a la Serenísima Virgen de las Mercedes, nos fortalezca a todos en la fe y la esperanza. Y todos –autoridades y pueblo– aprendamos de ella que el camino que lleva a una vida digna y plena, será el que se forje mediante conductas fraternas, solidarias y justas. Para ello necesitamos con urgencia una mística superadora de los intereses individuales y sectoriales, que impulse, tanto a la dirigencia como al pueblo, a pensar y actuar para el bien de todos.
Los abrazo y los bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mons. Andrés Stanovnik OFMCap.
Arzobispo de Corrientes
 


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