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DECLARACION DE LA CEA

"La Navidad nos invita a vivir como hermanos"

La Iglesia criticó este martes en forma elíptica a las autoridades por la política social al advertir que los hechos derivados de la toma de tierras son "la evidencia de serios problemas que manifiestan signos de fragmentación social", y llamó al diálogo "sincero" como camino para alejar "el enfrentamiento y la violencia". Los obispos argentinos trazaron, además, de un crudo diagnóstico sobre las necesidades de miles de argentinos.
Al cabo de la 157 reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, los prelados emitieron una declaración que lleva por título "La Navidad nos invita a vivir como hermanos" y en la que sostienen la necesidad reconocer el derecho a la vida, la integridad física y moral de toda persona, al tiempo que cuestiona la política social del gobierno. La fragmentación social a la que hacen referencia los obispos "se presta a diversas manipulaciones que hieren en lo profundo la dignidad humana y acrecientan aún más la injusticia".
Los prelados recordaron que el adviento "es un tiempo de paz y esperanza" al momento de invitar a un "diálogo sincero como camino que nos aleja del enfrentamiento y la violencia".
La declaración llegó minutos antes de una nueva reunión entre funcionarios del gobierno nacional y del Gobierno de la Ciudad y en el marco de una escalada de violencia por la toma de predios públicos por parte de personas en estado de amplia vulnerabilidad social.
En ese contexto, los prelados señalaron que "los acontecimientos de estos últimos días han puesto en los corazones de millones de argentinos, la evidencia de serios problemas que manifiestan signos de fragmentación social: la persistencia de la pobreza e inequidad, la dificultad para el diálogo, la violencia y la agresión, el desprecio a los migrantes. Esta situación se presta a diversas manipulaciones que hieren en lo profundo la dignidad humana y acrecientan aún más la injusticia".
"Se hace patente el drama de la falta de una vivienda digna, como también de gente que vive y duerme en las calles. A esto se suma la preocupante situación en varias regiones del país, de comunidades aborígenes y campesinas que son desplazadas de sus lugares de trabajo y subsistencia, y terminan engrosando los cordones de pobreza de varias ciudades", agregaron.

Texto completo
Próximos a la celebración de la Navidad, que es un tiempo de paz y esperanza para nuestro pueblo, recordamos que Dios en Jesús de Nazareth, se hizo uno de nosotros y eligió el camino de la pequeñez y la pobreza.
Los acontecimientos de estos últimos días han puesto en los corazones de millones de argentinos, la evidencia de serios problemas que manifiestan signos de fragmentación social: la persistencia de la pobreza e inequidad, la dificultad para el diálogo, la violencia y la agresión, el desprecio a los migrantes.
Esta situación se presta a diversas manipulaciones que hieren en lo profundo la dignidad humana y acrecientan aún más la injusticia. Se hace patente el drama de la falta de una vivienda digna, como también de gente que vive y duerme en las calles. A esto se suma la preocupante situación en varias regiones del país, de comunidades aborígenes y campesinas que son desplazadas de sus lugares de trabajo y subsistencia, y terminan engrosando los cordones de pobreza de varias ciudades.
Como hombres de fe, queremos hacer un llamado a todos los argentinos y hermanos de otros países que habitan nuestro suelo:
1. El reconocimiento de Dios como lo hicieron nuestros Constituyentes es la garantía y la base sobre la que se construye nuestra sociedad. La invocación a Dios como Padre nos ayuda a respetarnos y amarnos como hermanos.
2. Reafirmemos el derecho primario a la vida, como a la integridad física y moral de toda persona.
3. Recuperemos la vigencia y el sentido de los valores morales como fundamento de la convivencia social.
4. Trabajemos por la dignidad humana, para erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral.
5. Renovemos el compromiso por el bien común y el fortalecimiento del Estado y las Instituciones de la República. Como hemos afirmado tantas veces, sólo el diálogo sincero es el camino que nos aleja del enfrentamiento y la violencia.
En la Navidad del Bicentenario recemos al Niño Jesús que nació en una familia pobre y sin lugar entre las casas de Belén.
157º Reunión de Comisión Permanente
Buenos Aires, 14 de diciembre de 2010
Memoria de San Juan de la Cruz

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