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AGENDA ESPECIAL DE NAVIDAD

CELEBRACIONES PARROQUIALES: Horarios en diversos templos de la Arquidiócesis
- Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario: Misa de Nochebuena a las 21 (presidida por el Arzobispo); Misas de Navidad a las 11 y a las 20, luego Pesebre Viviente.
Domingo 26 Misas a las 9, 11, 22 y a las 20 Misa por las Familias (presidida por el Arzobispo)

- Nuestra Señora de Pompeya: Misa de Nochebuena a las 21; Misa de Navidad a las 19 y a las 20,30.

- Virgen del Valle: Miércoles 22 Confesiones a las 19 y santa Misa a las 20; Jueves 23 Confesiones a las 19 y Misa con Adoración al Santísimo a las 20. Misa de Nochebuena a las 20, presidida por monseñor Domingo Salvador Castagna; Misa de Navidad a las 20 en el barrio 500 Viviendas, con posterior representación del Nacimiento del Niño Jesús.
Domingo 26 Misa por las Familias a las 20.

- San José Obrero, Bella Vista: Misa de Nochebuena a las 18 en la Pro Capilla Santa Catalina (Colonia 3 de Abril) y a las 20 en la Parroquia. Misa de Navidad a las 17 en la Capilla San Pantaleón (Colonia 3 de Abril), luego Pesebre Viviente; a las 19,30 en la Pro Capilla San Ramón Nonato (B° EPAM Norte); y a las 21 en la Parroquia.
Se informa además que se atenderán Confesiones los días jueves 23, viernes 24 y sábado 25 entre las 9 y las 12.
Domingo 26 Misa por las Familias a las 20, con Primeras Comuniones

- Inmaculado Corazón de María: Misa de Nochebuena a las 20; Misa de Navidad a las 20.

- Nuestra Señora del Carmen, Av. Alberdi 2800: Misa de Navidad a las 20 y luego Pesebre Viviente.

- Cristo Obrero: Misa de Nochebuena a las 20,30; Misa de Navidad a las 20.
Domingo 26 Fiesta por la Familia a las 20, a las 22 tradicional Pesebre Viviente.

- Inmaculada Concepción, Paso de la Patria: Misa de Nochebuena a las 20,30; Misa de Navidad a las 20,30. Domingo 26 Misa por las Familias a las 20,30.

- San Luis Rey de Francia, San Luis del Palmar: Misa de Nochebuena a las 21; Misa de Navidad a las 20. El Domingo 16, Misa por las Familias a las 19 en el Barrio Sagrada Familia y a las 20 en el templo parroquial.

- Monasterio Hermanas Clarisas: Misa de Navidad a las 18, durante la celebración –que estará presidida por monseñor Stanovnik- la Hermana María José de la Natividad realizará su Profesión Temporal.

MENSAJE DE MONSEÑOR ANDRES STANOVNIK: Celebremos con júbilo el nacimiento de Jesús, porque con él nace la vida
La noticia más extraordinaria y desconcertante de todos los tiempos es esta: “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14). Es decir, la Palabra de Dios, esa “palabra eterna se ha hecho pequeña, tan pequeña como para estar en un pesebre. Se ha hecho niño para que la Palabra esté a nuestro alcance. Ahora, la Palabra no sólo se puede oír, no sólo tiene una voz, sino que tiene un rostro que podemos ver: Jesús de Nazaret” (Verbum Domini, 12). Nace Jesús, nace la vida: la tierra se ilumina desde el cielo –esa patria de donde proviene la palabra– que con sus ángeles reacciona exultante exclamando “¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres amados por él!” (Lc 2,14).
A partir de esa noticia, todo cambia radicalmente: el sentido y el valor de la existencia humana se entienden cabalmente sólo desde Jesús. Si quitamos a Jesús de en medio, nos quedamos solos con nosotros mismos, en la oscuridad del universo individual y social. Y solos no podemos darnos la vida, ni producir esa luz que la ilumine y que le dé sentido. Pensemos en Vanessa, aquella niña de 3 años, atrapada en un pozo, hundida en la oscuridad, con recursos limitados e insuficientes para sobrevivir por sí misma. Su estado representa, por una parte, la impotencia de la condición humana para salvarse por sí misma; pero por otra, revela la maravillosa capacidad que tiene el ser humano de abrirse y escuchar la voz que le viene “de lo alto”: esa voz familiar y salvadora que le va indicando con vigor y ternura los pasos que debe dar para salvarse, para tener vida en plenitud.
La que prestó oído a la voz que le vino de lo alto, siguió atenta a sus indicaciones y le entregó todo su ser, fue María de Nazaret. La joven obediente a la Palabra de Dios, abierta a la vida, valiente para enfrentar las dificultades e incomprensiones del medio, acompañada por José, el joven justo y bueno, abrió las “puertas de la tierra” para que el Verbo se hiciera carne en ella y por medio de ella “el cielo habitara” entre los hombres. Desde aquel momento, la alegría más honda que experimenta el ser humano es descubrir que la vida naciente es un don de Dios, que le pertenece a él y que él decide compartirla amorosamente con el hombre.
La vida naciente es siempre consecuencia de un acontecimiento relacional, nunca es un hecho meramente individual. Por eso, la responsabilidad de la vida humana en todas sus manifestaciones es una cuestión esencialmente interpersonal y social, y en ningún caso puede dejarse librada sólo al criterio individual. La luz de la fe acompaña el argumento de la razón y la ilumina aún más, cuando nos revela que Dios establece una alianza de amor con el hombre, que esa alianza llega a su plenitud en Jesucristo, en quien la vida humana alcanza su máxima belleza y plenitud.
“Por eso, como pastores y ciudadanos, queremos reafirmar, en este camino del Bicentenario y de modo especial durante el 2011, la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atención en los niños por nacer, como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginalidad”, dijimos al proponer el año 2011 como el Año de la Vida.
Celebremos con júbilo el nacimiento de Jesús, porque con él nace la vida. “La noticia gozosa de este anuncio –nos recuerda el apóstol Juan– se nos ha dado para que nuestra alegría sea completa” (1Jn 1,4). (Verbum Domini, 123).

MENSAJE DE MONSEÑOR DOMINGO CASTAGNA: Es más sabio un niño absorto y orando ante una versión rudimentaria del Pesebre original que los promotores de una fabula tardía que intenta reemplazarlo
Cuando la fe se apaga, los grandes acontecimientos religiosos se vuelven extraños e incomprensibles. Quienes tenemos muchos años, hemos presenciado el deterioro y vaciamiento progresivo de la Navidad. Muchos de quienes la “celebran”, al estímulo de una tradición meramente folclórica, ignoran su verdadero sentido y no pueden explicar sus orígenes. En tiempos de un implacable enjuiciamiento a las tradiciones cristianas se encuentran muchos bautizados desprovistos de los contenidos necesarios de la fe que dicen profesar. Es lo que se observa en la Europa moderna - que insiste en negar sus raíces cristianas – y que se extiende, como una moda ideológicamente perniciosa, en nuestros países latinoamericanos. Ya no es la incongruente indiferencia de numerosos dirigentes políticos y sociales, sino el ataque de la incredulidad ilustrada contra la fe simple del pueblo.
La Iglesia, garante de la fe, es desafiada a cambiar su metodología evangelizadora hasta adecuarla a las exigencias de hombres y mujeres creyentes que se niegan a caer en la trampa moderna de la apostasía. Lamentablemente el estilo comunicacional de muchos medios exhibe una jerarquización de las noticias que privilegia el escándalo, y su prolongada exposición, frente a los grandes y numerosos testimonios de santidad de auténticos creyentes. Para restablecer la salud, a Dios gracias no definitivamente perdida, es preciso volver a los orígenes. Para ello se requiere una honestidad a toda prueba, en base a la humildad. Los niños mantienen esa disposición; se equiparan a ellos los pobres y humildes o “los pequeños”, debidamente identificados por Jesús: “Te doy gracias Padre porque estas cosas las has revelado a los pequeños…” Mientras se intenta eliminar los signos originales, hasta reducir la Natividad de Jesús a una mera fiesta familiar, reaparece la enseñanza del Maestro: únicamente los “humildes” podrán recuperar el sentido de la celebración tradicional. Y con el sentido, el hecho real de la Encarnación del Hijo de Dios.
Es más sabio un niño absorto y orando ante una versión rudimentaria del Pesebre original que los promotores de una fabula tardía que intenta reemplazarlo. En el niño está el alma de la gente pobre, poseedora del Reino, que no entiende por qué se empeñan en borrar la verdad del nacimiento del Niño Dios. La Iglesia tendrá que retomar las armas de la evangelización y salir al encuentro del relativismo agnóstico que pretende armar un mundo sin infancia inocente, ateizada desde la cuna y educada al margen de valores cristianos, con la complicidad de espectáculos infantiles que causan un verdadero vacío del sentido religioso de la vida. En esta simple consideración hubiera preferido eludir el actual estado de la celebración navideña. No es posible. Nos queda como único recurso volvernos a la Palabra inalterable que escuchamos y celebramos en nuestros templos. Este mundo, que es nuestro y nos duele en el alma, necesita un llamado de alerta, con poder suficiente para causar un saludable cambio de rumbo. No se logrará depositando la confianza absoluta en el poder de la técnica y de la ciencia sino en la gracia de Cristo.
El Papa Benedicto XVI, con la clarividencia intelectual y espiritual que lo distingue acaba de decirnos: “Al alba del tercer milenio, no sólo hay todavía muchos pueblos que no han conocido la Buena Nueva, sino también muchos cristianos necesitados de que se les vuelva a anunciar persuasivamente la Palabra de Dios, de manera que puedan experimentar concretamente la fuerza del Evangelio. Tantos hermanos están bautizados, pero no suficientemente evangelizados”. (Verbum Domini Nº 96) El espacio festivo que perdura, a veces como un cascarón vacío, nos ofrece la oportunidad de retomar el curso de la evangelización apostólica. Gracias al Cielo, en Argentina 2010, aún no está prohibido hablar de la Navidad. Es el momento de confiar en el poder del auténtico acontecimiento. Basta recordarlo en silencio y volver a la actitud sabia de quienes no se avergüenzan de orar ante el Divino Niño, junto a su Madre y a José. En estos términos deseo a todos una ¡MUY FELIZ NAVIDAD!

VIERNES 24: Misa de Nochebuena presidida por monseñor Stanovnik
El Arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, presidirá la santa Misa de las 21 en la Iglesia Catedral “Nuestra Señora del Rosario”

VIERNES 24: Especial de Navidad en Cablevisión
En la víspera de Navidad, a las 22, en el canal local de Cablevisión –y con repeticiones en varios canales del interior provincial- se emitirá un “Especial de Navidad”.
Esta edición especial, grabada anteriormente, se iniciará con un Mensaje del Arzobispo, monseñor Andrés Stanovnik, y luego reconocidos cantautores locales y grupos musicales interpretarán canciones cuyo argumento se centra en el nacimiento del Niño Dios.
Cantarán el padre Julián Zini, Mario Bofill, el Grupo Canto Vital, Grupo Amphora y Horizonte 4, entre otros.

Canal 13 max TV
Por otro lado, en Canal 13 Max Tv emitirá la Misa de Nochebuena a las 21,30.

SABADO 25: Tradicional saludo navideño al Arzobispo
Como todos los años el Arzobispo, monseñor Andrés Stanovnik, recibirá el saludo navideño de la feligresía correntina.
Lo hará a las 10 en el Salón Santa Clara del Arzobispado, ubicado en Santa Fe 752.
Se invita a los presidentes y representantes de los distintos movimientos, instituciones y comunidades de la Arquidiócesis a participar, dado que este momento de encuentro cordial es imagen de la riqueza laical de Corrientes.

SABADO 25: Misa y Profesión de una Hermana Clarisa
En el Monasterio de las Hermanas Clarisas este sábado en la santa Misa de las 18 la hermana María José de la Natividad hará su Profesión Temporal.
La Eucaristía será presidida por el Arzobispo, monseñor Andrés Stanovnik, y concelebrada por sacerdotes presentes.
Se invita a la comunidad a participar de esta Misa de Navidad, en la que la herman María José dará un paso importante en su vida, y en la vida de la congregación.

DOMINGO 26: Día de la Sagrada Familia
En el día en que se celebra la Sagrada Familia de Jesús, María y José, el Arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, celebrará la santa Misa de las 20 de la Iglesia Catedral “Nuestra Señora del Rosario”.
Con el Lema: “Celebramos la VIDA en FAMILIA como Don y Misión”, el Arzobispado de Corrientes a través de los Movimientos que acompañan a las familias, invita a todas las familias correntinas a celebrar con alegría el don de la VIDA y la familia.
“Dios ama a nuestras familias a pesar de tantas heridas y divisiones. La presencia invocada de Cristo a través de la oración en familia nos ayuda a superar los problemas, a sanar las heridas y abre caminos de esperanza.
“Todas las familias, en la situación en que se encuentren, tenemos algo en común: la vida, los hijos…; gracia que hemos recibido del Señor.
“Unámonos, como familia, en oración el domingo 26 a las 20 en la Iglesia Catedral participando con alegría de la Celebración Eucarística presidida por nuestro Pastor, Monseñor Andrés Stanovnik.
“Queremos juntos: cuidar y proteger la VIDA desde su gestación hasta su término natural. Por ello les pedimos para las ofrendas, la donación de pañales descartables para niños y ancianos, y medicamentos que serán administrados y distribuidos a centros de salud para niños y geriátricos, por la Pastoral de la Salud y la Comisión de Sanidad del Centenario.
“Los esperamos para compartir y celebrar la VIDA en familia, con Cristo”, expresan en la invitación.

Oración por la familia
Les invitamos a prepararse espiritualmente con la oración por las familias de su santidad, el venerable Juan Pablo II, rogamos hacer llegar a todas las familias, para que puedan rezarla en sus hogares, como así también en las celebraciones comunitarias.
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el Cielo y en la Tierra, Padre, que eres AMOR y VIDA…
HAZ, que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo Jesucristo, nacido de mujer, y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero Santuario de Vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.
HAZ, que Tu Gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.
HAZ, que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.
HAZ, que el amor corroborado por la Gracia del Sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por la que a veces pasan nuestras familias.
HAZ, finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra, pueda cumplir fructíferamente su misión en la Familia y por medio de la Familia.
Tú, que eres la Vida, la Verdad y el Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. (Juan Pablo II)

Colaboración
Se solicita a las comunidades parroquiales que en esta celebración recolecten pañales descartables para niños y ancianos, y medicamentos.
Los artículos ofrecidos en cada comunidad, podrán acercarse luego al Arzobispado, hasta el día Jueves 30 en el horario de 9 a 12.
Todo lo recolectado será administrado y distribuido a centros de salud para niños y geriátricos, por la Pastoral de la Salud y la Comisión de Sanidad del Centenario.
VER SUBSIDIOS PARA LA CELEBRACIÓN DE LA MISA EN www.arzcorrientes.com.ar  


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