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JUEVES 3: 101 Aniversario de la Creación de la Diócesis

Se celebra hoy el 101° Aniversario en que el Papa Pío X, firmó el decreto de la creación de la Iglesia particular de Corrientes, en la categoría de diócesis; y hace exactamente un año miles de personas se congregaban junto al monumento a la Cruz Fundacional, en el mismo sitio en que se produjera el milagro de la cruz, para dar gracias a Dios por los cien años de la Diócesis de Corrientes.
En un clima de alegría y encuentro el Pueblo de Dios se mantuvo en oración frente a las imágenes de la Cruz de los Milagros y de la Virgen de Itatí, agradeciendo los dones recibidos en el largo caminar de un siglo como iglesia correntina.
De esta manera se iniciaba el Año Jubilar Diocesano, un tiempo especial en el que “Dios está más cerca de su pueblo y nosotros más sensibles a su presencia. Es un tiempo propicio para rezar más y dejar que el Espíritu Santo afiance nuestra amistad con Jesús”, como expresaba en la oportunidad monseñor Andrés Stanovnik, Arzobispo de Corrientes.
El Jubileo llegó a su fin, lo vivido a lo largo de un año dejó a muchos corazones llenos de gozo en el Señor.
Estas riquezas del tiempo vivido tienen que ser basamento para este 2011 que iniciamos. El Jubileo no es sólo un año, sino la posibilidad de –a partir de allí- comenzar a transitar el camino como Iglesia renovados en la fe y en nuestro compromiso como cristianos.
“La gracia del Centenario se manifiesta por un renovado impulso hacia la santidad, que el Espíritu Santo quiere imprimir a nuestra Iglesia. Ésa es su vocación y la de cada uno de sus hijos. De los que viven en Cristo se espera un testimonio creíble de santidad y compromiso. Que la celebración del Jubileo despierte aún más esos profundos anhelos de ser santos, hombres y mujeres que se reconozcan por el testimonio valiente de su fe, por vivir alegres en la esperanza y generosos en la caridad. Sintamos en lo más íntimo de nuestro corazón la realidad hermosa de nuestra Iglesia Arquidiocesana de Corrientes y la felicidad de pertenecer a ella”, expresaba monseñor Stanovnik en su Homilía, el 3 de febrero del pasado año.


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