ARCHIVO > PRENSA > NOTICIAS

III CONGRESO CETEQUISTICO NACIONAL

 El catequista debe ser "un facilitador de la fe, pero sin imponerla ni manipularla con ideologías de moda"

  Esa, entre otras, fue la conclusión de los participantes de este encuentro que reunió a más de mil catequistas. Decenas de obispos acompañaron el acontecimiento, del cual participó el obispo secretario de la Congregación Vaticana para el Clero, monseñor Celso Morga Iruzubieta, como delegado de la Santa Sede.


Con la participación de 1.100 catequistas y agentes pastorales del país y más de medio millar de acompañantes, se celebró el pasado fin de semana, el III Congreso Catequístico Nacional, en el Colegio “San José” de la diócesis de Morón con el lema “Anticipar la Aurora: construir la Esperanza”. Entre otras conclusiones, los participantes manifestaron que el catequista debe ser "un facilitador de la fe, pero sin imponerla ni manipularla con ideologías de moda".
Una nutrida delegación de catequistas correntinos representaron a la Arquidiócesis. Monseñor Andrés Stanovnik, participó de algunos momentos del Congreso.
Este acontecimiento fue sumamente importante para la Iglesia en la Argentina, ya que tuvo por objetivo “reafirmar la integración de la catequesis en un proyecto pastoral orgánico, tanto diocesano como parroquial, donde la catequesis pueda hacer su aporte específico en orden a formar y formarse como auténticos discípulos misioneros”.
El viernes 25 de mayo, todos los asistentes, a los que se sumaron vecinos de la ciudad, participaron en una Eucaristía por la Patria. Una misa al aire libre en la plaza central de Morón, que concelebraron 34 obispos y alrededor de un centenar de sacerdotes.
La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ. Participó en la concelebración el delegado de la Santa Sede para el III Congreso Eucarístico Nacional, monseñor Celso Morga Iruzubieta, obispo secretario de la Congregación vaticana para el Clero.
La Iglesia reunió a catequistas y agentes pastorales del país con el propósito de renovar la catequesis, sobre todo en lo referente a la iniciación cristiana y a la permanencia en la fe de los católicos después de recibir los primeros sacramentos.
"Nuestra vida cristiana, nuestra manera de vivir la fe, nuestra forma de ser Iglesia hoy dependen de la catequesis que hemos recibido. La catequesis puso el acento en los sacramentos que recibimos por única vez -comunión y confirmación- y después no se vive más la vida de fe", reconoció el obispo anfitrión Luis Eichhorn al explicar los objetivos del encuentro.
Frente a este desafío, los participantes coincidieron en que "la catequesis es un proceso de maduración en la fe que dura toda la vida", y consideraron necesario "reafirmará la integración de la catequesis en un proyecto pastoral orgánico, tanto diocesano como parroquial".
"Hay que lograr que la catequesis pueda hacer su aporte específico en orden a formar y formarse como auténticos discípulos misioneros", subrayaron en las conclusiones.
Los congresistas puntualizaron, además, que el catequista debe ser "un facilitador de la fe, pero sin imponerla ni manipularla con ideologías de moda".
Las conclusiones fueron elaboradas en 18 mesas temáticas y, tras ponerlas en común en un plenario, serán elevadas a la Comisión Episcopal de Catequesis, que preside el obispo Mario Poli (Santa Rosa), a fin de elaborar orientaciones en una suerte de futuro "catecismo argentino".
El sábado, los congresistas tuvieron un momento de oración para recordar a otros catequistas que en sus diócesis dieron la vida por el anuncio del evangelio.
El domingo, a las 11, se presentaron las proposiciones a las que llegaron las comisiones de trabajo durante el congreso. A las 12, el arzobispo secretario de la Congregación del Clero, monseñor Celso Morga Izuzubieta, presidió una misa en la plaza del Libertador. A las 14.30 se realizó el acto de despedida y conclusión del congreso.
El primer congreso catequístico nacional se realizó en 1962 en la ciudad de Buenos Aires, y el segundo, en 1987, en la ciudad santafesina de Rosario.
En tanto, este tercer congreso, organizado por el obispado de Morón y la Junta Nacional de Catequesis, tuvo como objetivo -se explicó- actualizar y profundizar el perfil, la vocación y la formación de los catequistas de aquí a los próximos 25 años.




ARCHIVOS