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SABADO 15

Quinto aniversario de la llegada de monseñor Stanovnik a la Arquidiócesis de Corrientes

 

 El próximo sábado se cumplirán cinco años de la llegada de monseñor Andrés Stanovnik a al Arquidiócesis. El 15 de diciembre de 2007, día en cumplía 58 años, se hizo cargo del gobierno pastoral como quinto arzobispo de Corrientes. Fue nombrado por Benedicto XVI, el 27 de septiembre de ese año, en reemplazo de monseñor Domingo Salvador Castagna.
La ceremonia fue presidida por el entonces Nuncio Apostólico, monseñor Adriano Bernardini, y concelebrada por trece obispos, monseñor Castagna, y el entonces administrador apostólico de Reconquista, monseñor Ramón Dus, los arzobispos Carmelo Juan Giaquinta, emérito de Resistencia; y Fabriciano Sigampa, de Resistencia. Y los obispos Juan Rubén Martínez, de Posadas; José Lorenzo Sartori, de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña; José Vicente Conejero Gallego, de Formosa; Gustavo Arturo Help, de Venado Tuerto; Ricardo Oscar Faifer, de Goya; Oscar Domingo Sarlinga, de Zárate-Campana; Marcelo Martorell, de Puerto Iguazú; y Hugo Santiago, de Santo Tomé. También concelebró monseñor Carlos Quintana, venido de los Estados Unidos.
Entre otros conceptos, durante su homilía, monseñor Stanovnik se refirió a diversos aspectos de su quehacer Pastoral y dejó claro cuál será su línea. Citando a Juan Pablo II dijo que “la autoridad episcopal se ha de ejercer con incansable generosidad e inagotable gratuidad. Eso requiere por parte del Obispo confianza plena en la providencia del Padre celestial, una comunión magnánima de bienes, un estilo de vida austero y una conversión personal permanente. Sólo de este modo podrá participar en las angustias y los sufrimientos del Pueblo de Dios, al que no sólo debe guiar y alentar, sino con el cual debe ser solidario, compartiendo sus problemas y alentando su esperanza”.
De la ceremonia, también participó el embajador de Eslovenia, Agustín Vivod, quien agradeció el momento y dijo que “los eslovenos de todo el mundo vibramos y decimos juntos con san Francisco: Paz y Bien (lo dijo en su idioma pero en seguida lo tradujo), porque de esta manera nos sentimos orgullosos. Hoy el Arzobispo está parado sobre generaciones de eslovenos sacrificados y mártires, por eso es nuestro orgullo que haya llegado hasta aquí”.
Al finalizar la eucaristía, monseñor Stanovnik pronunció palabras de agradecimiento a todos y a cada uno, y expresó sus expectativas, su entrega y su actitud de servicio a esta Iglesia particular de Corrientes.

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