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EMERGENCIA SANITARIA- CELEBRACIÓN DE MISAS

Notificación del Arzobispado a los sacerdotes

A través de una notificación el Vicario Episcopal para la Pastoral de la Salud, padre Roberto Riquelme, comunica a los sacerdotes de la Arquidiócesis algunos aspectos a tener encuenta en las diferentes parroquias, considerando el Decreto del Ejecutivo Provincial.
Repoducimos el texto completo de la nota:

Corrientes, 3 de julio de 2009
Notificación a los Señores Vicarios Episcopales y Párrocos


Por indicación del Sr. Arzobispo, se comunica a todos los Vicarios Episcopales y Párrocos que tomen en cuenta la reciente prohibición que emitió el Sr. Gobernador mediante el Decreto 1.154 Art. 1, que dice:

“Prohíbase en todo el ámbito de la Provincia de Corrientes, a partir de la fecha del presente decreto y hasta el día 26 de julio del corriente año, la concentración de personas en todo ámbito de mero esparcimiento que, a juicio del Ministerio de la Salud y según los criterios epidemiológicos, constituyan un lugar propicio para el contagio de la enfermedad”.

Esta prohibición, si bien no se refiere directamente a la concurrencia a las Misas, nos alerta sobre los lugares donde se produce concentración de personas.

Por ello, los Párrocos apliquen un sano juicio pastoral en sus respectivos lugares respecto de las aglomeraciones de personas por causa de las celebraciones. Procuren que no haya concentraciones en los templos y opten preferentemente por celebrar los oficios religiosos al aire libre.

En los casos que consideren necesaria la suspensión de la Santa Misa, el Sr. Arzobispo dispensa a los fieles del precepto dominical hasta la fecha que dura la prohibición del mencionado decreto.
Sin embargo, en la medida de lo posible, se recomienda que los templos permanezcan abiertos, convenientemente ventilados e higienizados, para la oración de los fieles, atentos para que no se produzcan concentraciones de fieles.

Esta información complementa la mayoría de las disposiciones que dio a conocer el Arzobispado en la reciente nota del día 30 de junio.

La situación de emergencia por la que atravesamos nos lleva a confiar más en Dios y en la protección maternal de María de Itatí.

Al mismo tiempo, esa confianza debe hacernos más responsables de nuestra propia vida y de la vida de los otros, respetando y cumpliendo las normas de prevención y de higiene que dicta la autoridad competente.
 
Pbro. Dr. Roberto Riquelme
Vicario Episcopal para la Salud


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