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MONSEÑOR STANOVNIK

"Es momento de aumentar nuestra fe"

“Este es el momento de hacer efectivo el amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, es momento de ser responsables de nosotros mismos y de los que nos rodean, cumpliendo y colaborando con las indicaciones de los organismos oficiales” resaltó monseñor Andrés Stanovnik el pasado viernes la presentar junto al padre Riquelme las notificaciones enviadas a los sacerdotes y fieles de la Arquidiócesis, ante la pandemia de Gripe A que está afectando cada vez más correntinos.

El Arzobispo hizo un llamado a los fieles correntinos a aumentar la fe en Dios y profundizar en la oración, pero teniendo en cuenta cada una de las pautas de prevención hechas por las autoridades sanitarias de la provincia. Exhortó a la comunidad a aprovechar esta situación para acrecentar la fe y ser responsables ciudadanos comprometidos con el bien común respetando estrictamente las medidas de prevención para evitar la propagación del virus.

Luego de leer las recomendaciones enviadas a las comunidades parroquiales de toda la Arquidiócesis, y las pautas establecidas para la celebraciones en honor a Nuestra Señora de Itatí en la Basílica (ver aparte), el Arzobispo dijo que “cuando proponemos estos cuidados no significa que tenemos que huir los unos de los otros, sino simplemente, tomar estos recaudos y mantenernos cerca”.

Señaló además que esta situación debe contribuir para “unirnos en oración, tiene que movernos a la fe, aumentar nuestra confianza en Dios, tenemos que recurrir más a la oración, lo cual no se contradice con el cumplimiento -lo más estricto posible- de las normas de higiene”, expresó.

Stanovnik dejó en claro que “la maduración de la fe, va junto con la maduración de la inteligencia”, y agregó, “nunca el crecimiento de la fe va en contra de lo que es razonable o racional”. Y para graficar esto dijo: “Señora, señor, recemos, pero lavémonos las manos, higienicemos los ambientes, ventilemos y cumplamos con todas la normas”.

En ese sentido, el Pastor recreó un diálogo: “En estos días, a la salida de templo, conversando con un grupo de personas sobre estas medidas de prevención, una señora exclamó: «Pero ¡Padre!, usted no tiene fe». Esta reacción, de muy buena voluntad, muestra una fe que necesita maduración. La fe nunca va en contra de lo que es bueno y razonable para las personas y para la comunidad.

El Arzobispo manifestó que “rezar más nos lleva a confiar más en Dios, abrirle nuestro corazón y sentir que Él no nos abandona nunca”. Cuanto más nos abrimos a Dios, más se potencia nuestra inteligencia. La fe auténtica nunca suprime la razón. Al contrario, la desarrolla para el bien de la humanidad y la mantiene abierta a Dios.

El ser humano, explicó Stanovnik, es una totalidad y no se puede separar. Por eso “la fe tiene que estar unida a la razón, es decir, a todo lo bueno que Dios a ha puesto en nuestra mente y la usemos para investigar, en este caso, sobre la enfermedad y luego cumplir con las disposiciones para prevenir, cuidarnos, y superar este mal. Así la actividad de la inteligencia articula sus conocimientos para que podamos superar esta situación con el menor daño posible”.

Como última reflexión, monseñor Stanovnik mencionó que “nunca la fe en Dios debe llevarnos a huir de los otros, ni por prevención; al contrario, el cumplimiento estricto de las normas de higiene tiene que llevarnos a que nos cuidemos mutuamente. Esta situación por la que estamos atravesando puede ayudarnos mucho a crecer en nuestra fe y a asumir un compromiso más adulto con nuestros hermanos”.




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