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La Iglesia dice que advirtió sobre aumento de la pobreza pero nunca fue escuchada

El vicepresidente segundo del Episcopado, José María Arancedo, afirmó que la Iglesia ya advirtió al Gobierno sobre el aumento de la pobreza, pero no fue escuchada.
En ese sentido, el arzobispo de Santa Fe afirmó que en su momento se advirtió sobre esta tendencia negativa, que este martes difunde la Universidad Católica Argentina, pero lamentablemente se la tomó como "una chicana política" por lo que se dejó de lado sistemáticamente.
"La Iglesia pretende que el tema vuelva a ponerse como eje y que, en caso de que se convoque a todos los sectores al diálogo desde el Gobierno Nacional, se tenga en cuenta el punto y se dialogue sobre el mismo", dijo el prelado en declaraciones a la prensa santafesina.
Arancedo afirmó que "los pobres son personas concretas y no números abstractos y los números provienen del observatorio de la Universidad Católica que todos los años reedita su labor para obtener estadística que arrojen las cifras nacionales".
"Se multiplican las personas que solicitan asistencia en las parroquias", afirmó Arancedo, quien sostuvo que "el documento de la casa de estudios manifiesta que desde el año 2007, la curva de la pobreza empezó a ascender nuevamente".
El vicepresidente segundo del Episcopado aclaró que "esta realidad puede palparse en las diferentes parroquias, a las que acude cada vez más gente en pos de obtener ropa y alimentos que no puede adquirir por sí misma".
"Los sacerdotes están constantemente en contacto con esta realidad que preocupa, sobre todo teniendo en cuenta que quienes piden son ciudadanos que ya habían salido de la miseria pero vuelven a caer", concluyó.
 
:: Ratifica la Iglesia crecimiento de la pobreza
El obispo de San Isidro y titular de la Pastoral Social, Jorge Casaretto, ratificó este lunes que la Iglesia "no coincide" con la cifra de la pobreza de marzo difundida por el Gobierno, que ronda el 15,3 por ciento, y reiteró que, para esa institución, alcanza "treinta y pico" el porcentaje de pobres en el país.
Casaretto, vocero de la Iglesia en temas sociales, señaló a radio Continental que "no coincidimos" con los números oficiales que ronda.
En apoyo a las declaraciones del obispo de San Isidro, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, aseguró que "las palabras de monseñor Casaretto han sido muy claras" e instó a "abordar el tema de la pobreza como uno de los problemas fundamentales de la Argentina".
En tanto, el titular de la CGT, Hugo Moyano, reconoció que "es posible que en estos últimos tiempos haya crecido" la pobreza, y señaló que "hay una necesidad muy grande en la gente".
"La realidad nos hace ver que hay muchas necesidades", admitió el líder sindical, quien concedió que "es cierto" que, como denunció Casaretto, ha aumentado el índice de pobreza en el país.
En declaraciones a radio La Red, Moyano indicó que "hay una necesidad muy grande en la gente" y añadió que "es posible que en estos últimos tiempos haya crecido con esta crisis internacional, con la crisis que vivimos en el país. Es posible que haya crecido".
Según el dirigente gremial, "nosotros ponemos como ejemplo nuestra actividad o la de otras organizaciones gremiales: hasta no hace muchos años, en muchas empresas de nuestra actividad los sueldos no superaban la línea de pobreza. Hoy sí lo superan, pero la realidad nos hace ver que hay muchas necesidades".
Por su parte, el obispo de la ciudad de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, respaldó la postura de la Iglesia y señaló que "los pobres son personas concretas y no números abstractos".
"Esta realidad puede palparse en las diferentes parroquias, a las que acude cada vez más gente en pos de obtener ropa y alimentos que no puede adquirir por sí misma", manifestó Arancedo.
Además, el titular de la diócesis santafesina dijo que "se multiplican las personas que solicitan asistencia en las parroquias" y afirmó que "la curva de la pobreza empezó a ascender nuevamente".
Este domingo, Casaretto advirtió que "la pobreza creció a cerca de 40 por ciento" en el país, según datos registrados en las diferentes parroquias.
Al respecto, afirmó que "impresiona el dato del aumento de pobres" y que "luego de la disminución tras la crisis (de 2001-2002), la pobreza volvió a crecer a partir de la segunda mitad de 2007".
El obispo de San Isidro recordó que "esta situación que nosotros señalamos en su momento generó cierta molestia" en el Gobierno, y advirtió que actualmente "estamos en cifras nuevamente altas".
En ese sentido, precisó que "a la indigencia la tenemos en 11 por ciento, y a la pobreza en treinta y pico por ciento", según estimaciones que realizan de acuerdo a la asistencia a las parroquias distribuidas en el país.
Casaretto, además, instó a que la pobreza "sea el tema fundamental del diálogo" convocado por la presidenta Cristina Kirchner la semana última.
Sería una maravilla, en el Bicentenario, que el gran objetivo sea un país sin excluidos, con una pobreza muy reducida", expresó.
El obispo reclamó por último "algunas normas que hay que tomar ya" para detener la exclusión social, y citó propuestas de "algunos partidos políticos y organizaciones sindicales" como "la CTA y la Coalición Cívica" que impulsan el "salario familiar a todos aquellos que no tienen un ingreso oficial.

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