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ANTE UNA INMINENTE ACORDADA DE LA CORTE SUPREMA

La Iglesia se manifestó en contra de la despenalización del consumo de drogas

Los obispos reclaman no facilitar el acceso de los jóvenes a los estupefacientes, sino dificultarlo, y aclaran que su posición no implica criminalizar a quienes cayeron en este flagelo. Reiteran su rechazo al posible fallo a través de su vocero.

La Iglesia volvió a rechazar este jueves el inminente fallo de la Corte Suprema de Justicia para no sancionar penalmente la tenencia de drogas para consumo personal, al advertir que hay que evitar todo lo que facilite el acercamiento de los estupefacientes a los jóvenes.

Consultado sobre esa posible acordada del máximo tribunal, que ya adelantó que tiene el consenso necesario para dictar sentencia en un caso puntual el próximo martes, el portavoz episcopal, sacerdote Jorge Oesterheld, respondió que "es conocida la posición de la Iglesia".

"Hay que dificultar el acceso y no facilitarlo. En un principio estamos en contra de la despenalización, aunque no significa criminalizar a los jóvenes" consumidores, precisó el vocero.

Los jueces de la Corte Suprema de Justicia, que la semana próxima resolverán que no debe castigarse la tenencia de droga para consumo personal, intentaban por estas horas llegar a un acuerdo para restringir los alcances de esa decisión.

Los magistrados tienen en cuenta que el gobierno nacional aguarda esta sentencia para presentar un proyecto de ley en la misma dirección.

"Nosotros, de común acuerdo con los obispos, creemos que la despenalización de la tenencia de drogas no soluciona el problema de fondo; no la vemos como positiva", recordó días pasados monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján.

La Iglesia adoptó una posición firme en esta cuestión. Desde que la Corte empezó, a fines de 2008, a hacer circular la versión de que estaría cerca de emitir un fallo despenalizador, los obispos comenzaron a articular mensajes en contra cada vez más directos.

Allende las autoridades de la Iglesia, fueron los llamados "curas villeros" los que impulsaron con más fuerza el debate.

La posición de estos sacerdotes no dejó dudas; en un documento, afirmaron que "la droga [estaba] despenalizada de hecho" y que esa situación provocaba la escalada de violencia en los asentamientos más precarios, donde no hay opciones para recuperar adictos, donde se mata y se muere por un paco.

Fuente: VR y agencias

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