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SABADO 5

La Imagen de la Virgen de Itatí viaja a Santa Fe, para las celebraciones por los 800 años de la regla franciscana

Este sabado se realizarán en Santa Fe los actos que conmemoran los 800 años de la fundación de la Orden Franciscana (1209-2009). La Familia Franciscana de Santa Fe considera justo hacer un reconocimiento a los misioneros que evangelizaron las etnias de la cuenca del Paraná, desde Paraguay a Buenos Aires, tomando como referentes a Fray Francisco Solano y Fray Luís de Bolaños.
Al mismo tiempo hacer resaltar que las misiones fueron animadas por la prodigiosa compañía de la Santísima Virgen Maria, personificada en las imágenes de Caacupé, Itatí y la Inmaculada de Garay.
Buscando la fecha adecuada se fijo el 5 de septiembre por la proximidad del natalicio de la Virgen (8 de septiembre).
Por esto, la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Itatí partirá mañana viernes desde la Basílica hacia Corrientes, y desde esta ciudad el sábado emprenderá su marcha hacia Santa Fe, regresando el domingo.
En el trayecto de ida el día sábado, pasará por las siguientes localidades: Resistencia, Basail, Florencia, Las toscas, Villa Ocampo, Avellaneda, Reconquista, Romang. Alejandra, San Javier, Saladero, Helvecia, Cayasta, Santa Rosa y Colastine.
En trayecto de regreso el día domingo 6 pasará por: Recreo, Nelson, Lambí Campbell, Videla, San Justo, M. Escalada, Gdor. Crespo, Margarita, Vera, Reconquista, Avellaneda, Villa Ocampo, Las Toscas, Florencia, Basail y Resistencia.
 
Regla franciscana
La regla redactada por san Francisco se dio después de tres años que Francisco hubiera dejado la casa paterna. Viviendo en una choza abandonada en Rivotorto (Asís), se le unieron los primeros once compañeros y allí mismo redacto esta primera forma de vida.
Animado por el sueño de un árbol corpulento y alto, cuya copa se inclinaba ante él, Francisco y los suyos se pusieron en camino, a las órdenes de Bernardo de Quintavalle. A mitad de camino, en Rieti, se les unió el caballero Ángel Tancredi, alcanzando así el número apostólico de doce. En Roma los encontró el obispo Guido I de Asís, que ignoraba sus proyectos. Con su recomendación, el cardenal Juan de San Pablo examinó sus intenciones y decidió presentar a Francisco a Inocencio III. La primera entrevista fue un desastre, pero el papa, esa misma noche soñó que un fraile muy pobre sostenía la Basílica de Letrán con sus hombros. Entonces mandó buscar a Francisco y, aunque le puso muchas objeciones, después de oírle contar una parábola acerca del cuidado providencial de Dios sobre los hermanos, se convenció de que era un hombre de Dios y les aprobó la Regla provisionalmente, con permiso para predicar. Según una antiquísima tradición, la aprobación tuvo lugar el 23 de abril de 1209.
Francisco de Asís es el hermano de todos, es el hermano universal cuya luz ha traspasado el mundo entero, sin importar fronteras de nacionalidad, raza o credo.
Tanto más dentro de nuestra Iglesia, San Francisco es emblema de unidad y hermandad. Por ello, el festejo de los 800 años de la gracia de los orígenes es una fiesta de todo el pueblo de Dios.
Su vida sigue refrescando la vida de toda la Iglesia, por este motivo es que la celebración del VIII Centenario de la aprobación oral de la primitiva regla es motivo de alegría y jubilo para todos.
La regla y vida de los hermanos menores es esta: guardar el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad. (2R,1) San Francisco de Asís.
Mayores informes: padre Pablo Ferreira, o en Santa Fe el padre Mario Fuenzalida, Guardian del Convento Franciscano, teléfono 0342 - 4593303.

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