ARCHIVO > PRENSA > NOTICIAS

Recordamos 10 años de la visita de Jesucristo y la Virgen de Guadalupe

El 12 de octubre de 1992, cuando se celebraban los 500 años del descubrimiento de América por parte de los europeos y del inicio de la evangelización, salía de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe (Méjico) una réplica del Cristo Moreno y otra de la Virgen de Guadalupe con la misión de visitar todos los pueblos latinoamericanos y caribeños.

La iniciativa había sido de un grupo de sacerdotes, religiosos y laicos de Buenos Aires. Dicho grupo, al escuchar que el Papa Juan Pablo II llamaba a la Nueva Evangelización como preparación para el Año Jubilar 2000, trata en 1989 sobre la posibilidad de expresar un signo de fraterna unidad entre nuestros pueblos: El gesto misionero consistente en una Visita con las imágenes del Cristo y de la Virgen de Guadalupe. Un grupo de voluntarios conformado por gente de varias naciones lleva adelante la visita.

En 1991 Monseñor Rossi da a conocer la iniciativa que se pondría en marcha al año siguiente, y pide oración por los frutos espirituales y pastorales. En toda la Iglesia Católica en 1996 se inicia la preparación del Jubileo del año 2000 con un Año de Concientización. 1997 es el Año de Jesucristo; 1998, Año del Espíritu Santo; 1999, Año del Padre.

En el Año del Padre (1999) toda la Arquidiócesis de Corrientes prepara el Año Mariano Arquidiocesano para celebrar el centenario de la coronación pontificia de la imagen auténtica de Nuestra Señora de Itatí. Mons. Castagna preside su lanzamiento el 16 de julio de 1999 en la Basílica de Nuestra Señora de Itatí. En todo el territorio de la Arquidiócesis se lleva adelante una misión cuya característica es la utilización de un Tríptico con las imágenes de la Cruz de los Milagros, la Virgen de Itatí y la escena del Padre Misericordioso abrazando al hijo pródigo.

Así llegamos a septiembre de 1999. Un grupo de hermanos de la Arquidiócesis prepara con mucho entusiasmo la llegada de la visita del Cristo y de la Virgen de Guadalupe. Los medios de comunicación se prestan en esos días a colaborar con la publicidad por la que se invitaba a la participación. El domingo 12 de dicho mes y año, en la bajada del Puente General Belgrano numerosos fieles esperan la llegada del Cristo y la Virgen. Seguramente muchos recuerdan el júbilo y la profunda emoción al recibir una misión que había comenzado siete años antes en Guadalupe, Méjico; misión que había recorrido ya casi todo el continente Latinoamericano. ¡Tarde de hermoso sol, con cánticos y oraciones, el traslado hasta el solar de la Cruz de los Milagros en donde se le da oficialmente la bienvenida a Cristo, a la Virgen de Guadalupe y al grupo de misioneros. Con ellos venía también una imagen de la Virgen de Luján, Patrona de la República Argentina. El Arzobispo, Mons. Domingo Salvador Castagna, preside la celebración de la Santa Misa con la participación de numerosos sacerdotes y una multitud de fieles.

Durante nueve días el Cristo y la Virgen de Guadalupe visitan los hospitales, sanatorios y algunas escuelas. Parten de aquí el martes 21 de septiembre. No está demás recordar que la oración principal en aquellos días era por el pueblo correntino que pasaba numerosas dificultades. ¡Demos gracias a Dios por tantas demostraciones de su misericordia para con los discípulos y misioneros que peregrinan en la gran América Latina y el Caribe! (Colaboración: padre Ramón Billordo)


ARCHIVOS