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RECORRIDO DE LAS RELIQUIAS POR LA CIUDAD

Varios serán los lugares que, en este día, recorrerán las reliquias de san Juan Bosco, lugares significativos para su vida, y que están plasmados de recuerdos y sentimientos para su historia de vida y para nosotros sus herederos, con rostros concretos donde el amor de Dios se manifiesta de manera especial. Volvamos a pasar por el corazón algunos momentos de su vida… contemplando, y deteniéndonos frente a sus amores.



LLEGANDO A CORRIENTES, PRIMER PARADA: BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE ITATI

Don Bosco, frente a la Virgen María , la Auxiliadora de Itatí

“Ella lo ha hecho todo”…, dice Don Bosco con frecuencia, y para ser fieles a sus propios dichos, rescatamos fragmentos de sus Memorias del Oratorio, donde expresa la presencia cercana, amorosa y cuidadosa de María:

Y se refiere diciendo…

“Mientras fui pequeñito ella misma (Margarita, su mamá) me enseñaba a rezar, me ponía de rodillas con mis hermanos y decíamos las oraciones,… rezaba el rosario todas las tardes, repitiendo los 50 Ave María, a la virgen más Madre que reina…” (MO, 5)

Durante su sueño de los 9 años…

“Pero... ¿quién es usted que me habla de esa manera?

Yo soy el hijo de aquella a quien tu madre te enseñó a saludar tres veces al día” (MO, 2)

Durante los días del oratorio

“Al comenzar, un Ave María” (MO, 15)

Al momento de su muerte

“La crónica relata que con frecuencia el santo delira, y que por lo menos 20 veces exclamaba con fuerza:- ¡MADRE, MADRE! Y repite ininterrumpidamente: ¡OH, María; OH, María!”

María fue su madre, su guía, su protección, estaba presente en su vida, en sus sueños, en cada momento. Nosotros, sus herederos, tenemos la certeza de estar bajo el manto de “ la Auxiliadora ” repitiendo también como él que “Ella lo hace todo”



Don Bosco y Don Orione

Imaginar los días de amistad con Don Bosco nos despierta una sonrisa y sentimos el clima de familia, el compartir el patio, la mano tendida, las charlas bajo los árboles, ¡cuantas son las imágenes que reflejan a este don Bosco padre, maestro y amigo, así con la simpleza con que lo conocemos seguramente estaba Luis Orione.

“El día primero de febrero se realizaron dos casos dignos de especial atención junto al cadáver de don Bosco, mientras estaba expuesto al público en la iglesia interna de San Francisco. Entre los buenos muchachos del Oratorio que, en enero de 1888, ofrecieron su vida para que Dios conservara la de don Bosco, hemos visto que el segundo nombre de la lista es el de Luis Orione. El alumno de entonces convertido hoy en el Venerando don Luis Orione se complace en contar el curioso episodio ocurrido aquel primero de febrero. Estaba él encargado, junto con otros compañeros, de tomar los objetos que presentaban las personas que acudían, tocar con ellos el cuerpo de don Bosco y devolverlos. De pronto, como llevado por una imprevista inspiración, corrió al comedor de los Salesianos, que estaba a pocos pasos de la iglesia, tomó un cuchillo grande, muy afilado, y se puso a cortar una rebanada de pan, con la idea de hacer bolitas como píldoras, tocarlas en el cuerpo de don Bosco y guardarlas, en parte para cualquier ocasión, y en parte para distribuirlas. Pero la prisa inconsiderada con que realizó la operación fue fatal, porque, al dar el primer tajo, se cortó el dedo índice de la mano derecha (Luis Orione era zurdo). Al instante le asaltó un angustioso pensamiento: sin aquel dedo ya no podría ser sacerdote, aspiración suprema de su corazón. ¿Qué hacer? Envolvió en un pañuelo el pobre dedo, lo mejor que pudo, y sosteniéndolo con la otra mano, volvió corriendo a don Bosco. Con fe viva alargó el dedo sangrante hasta tocar su mano. Y, al contacto, la herida se cicatrizó en una abrir y cerrar de ojos. Cuando cuenta esto aún le parece a don Luis Orione ver una gotita de su sangre enrojeciendo la cándida mano del difunto; y enseña, en tanto, la cicatriz que le ha quedado y añade que se sirve del índice derecho, como lo hacía antes, sin sentir ninguna molestia”, (MO; tomo18)



DESPUES DE SU RECIBIMIENTO EN LA ROTONDA , PRIMER PARADA EN LA CIUDAD : HOSPITAL PEDIATRICO JUAN PABLO II

Don Bosco y su opción por los niños y jóvenes, sobre todo los más pobres y necesitados

¡Mis muchachos! Así los llamaba y los llama hoy.

Lo resume en frases como:

• Me basta que sean jóvenes para que los ame.

• Sin ustedes no puedo hacer nada.

• Cerca o lejos yo siempre pienso en ustedes.

• Uno solo es mi deseo, que sean felices aquí y en la eternidad.

• Amar lo que los jóvenes aman.

• A todos y a cada uno los amo sin medidas.

Y dice en sus memorias

“El oratorio está donde están mis muchachos” (MO, 16)

“Es un muchachito como de unos 15 años, totalmente mojado y muerto de frío. -Soy huérfano, tengo frío y no sé donde ir.

-Pasa, le dijo don Bosco. Aquí vas a dormir, amigo, hasta que te canses”

“Hijos míos: La alegría y la gracia de Nuestro Señor Jesucristo esté siempre en nuestros corazones” (MO; III, 66)

Don Bosco quiere interceder ante Dios por tantos niños enfermos que se encuentran internados allí, para que el Padre les conceda la salud, fortaleza a los familiares de esos niños, vocación de servicio a todo el personal del hospital.



SEGUNDA PARADA EN CORRIENTES: IGLESIA SAN FRANCISCO SOLANO

¿Por qué nos detenemos en la Iglesia San Francisco?


¡Para dar gracias!

Según cuenta la historia, los primeros salesianos llegaron a esta ciudad en una jornada calurosa, típica del verano correntino. Lo hicieron para sembrar en estas tierras correntinas las semillas de la obra del padre San Juan Bosco. Fueron dos los sacerdotes fundadores de la obra, juntos llegaron a Corrientes el 3 de diciembre de 1927. Se llamaban José Borgatti y Luis Castiglia, se hospedaron donde los Padres Franciscanos, en el Convento de la Merced. Allí encontraron su primer hogar y el ánimo de mantener siempre viva la pedagogía de San Juan Bosco, que es la enseñanza de trabajar siempre con alegría y entrega permanente. ¡Gracias, hermanos franciscanos!



PRIMER DESTINO: COLEGIO SALESIANO MARÍA AUXILIADORA Y HOGAR CASA DON BOSCO


Los calores de enero y febrero no fueron obstáculos para preparar las instalaciones necesarias para la iniciación del Colegio Salesiano "María Auxiliadora" el 18 de Marzo de 1928.

Existen testimonios de aquella jornada inicial y del desarrollo anual de una propuesta pedagógica que fue convocando a los niños de Corrientes, que el 8 de Diciembre de ese mismo año coronaron con un acto académico y exposición de "cuadernos de deberes", las tareas del primer año lectivo.

Se sucedieron los años, y podemos ver y ser testigos de una tarea esmerada, constante y ascendente en el quehacer educativo del que ya se dio en llamar en la jerga de jóvenes y mayores: "el salesiano".

En 1993 y como expresión superadora y complementaria de la actividad al servicio de los más pobres, y también como continuidad al servicio del tan querido P. Lavagna a favor de “los canillitas”, surge impulsado por el P. Porporatto, el hogar para menores en riesgo: " Casa Don Bosco ", que alberga a menores que reciben junto a los beneficios del hospedaje, la comida, la instrucción escolar, la propuesta de un sistema educativo particularmente diseñado para ellos: el sistema preventivo de Don Bosco.

En la sede del Colegio Salesiano, a fin de hacer una propuesta escolar más integral, se abre en 1996 el Nivel Inicial con tres salitas para niños de 5 años que se llamó jardín de infantes " Saltimbanquis”.

También es la casa de los jóvenes, del M.J.S (Movimiento Juvenil Salesiano), los Exploradores de Don Bosco, el Mallín, el J.U.S. (Jóvenes Universitarios Salesianos), el PROFE.SA (Profesionales Saslesianos), y el lugar de encuentro para el tradicional futbol que convoca a los exalumnos que visitan el patio que los vio crecer.



Don Bosco educador

Preocupado y ocupado por la educación integral, buscaba la promoción de los jóvenes como personas en su totalidad (cuerpo, corazón, mente y espíritu) Les proponía “ser honrados ciudadanos y buenos cristianos” Vivió y trabajó convencido que “la educación es cosa del corazón”

Su pedagogía se basa en tres pilares: la razón, la religión y el amor.

Y dicen sus memorias

"A medida que les hablaba de la dignidad del hombre, en cuanto hacía resonar en sus mentes el principio moral y religioso, experimentaban en el corazón un placer del que no sabían dar razón, pero que los hacía resolverse a hacerse más buenos. Comprendió que a muchos jóvenes debe hacérseles descubrir el tesoro que llevan dentro: ser hijos de Dios" (MB 11, 107)

“Había terminado el año escolar 1857-58. El oratorio había tenido ciento noventa y nueve alumnos, ciento veintiún estudiantes y setenta y ocho aprendices, según dejó anotado don Bosco en sus registros”. (MO, tomo II, 6)

“Cada muchacho era de tal manera mi amigo, que no sólo obedecía a la menor señal, sino que estaba ansioso de hacer algo por mí” (MO, Pág. 15)

Don Bosco nos impulsa y desafía a seguir a Jesús con alegría, siendo testigos del Evangelio. Así enseñaba a sus muchachos: ser ciudadanos comprometidos y capaces de aceptar los desafíos que les tocaba vivir, así lo hizo él, un buscador incansable del bien común, buscaba las herramientas, abría nuevos caminos aceptando los signos de los tiempos siempre pensando en ellos, sus predilectos.



CAMINO AL PIO XI: TERCER PARADA FRENTE A LA CRUZ DE LOS MILAGROS

¿Cómo no detenernos frente a la Cruz que nos vio nacer?


La Cruz de los Milagros es parte de nuestra identidad como pueblo correntino, creyente y cristiano. Es esta cruz tan propia, tan nuestra, es expresión viva de nuestra fe. Estos leños sagrados, presiden la vida creyente de los que acuden a vivir y renovar su fe en la Palabra de Dios y en los sacramentos de la Iglesia Católica.

La Cruz de los Milagros y la Virgen de Itatí, nuestros dos amores, son los signos de la primera evangelización. A través de estas imágenes, Dios nos revela su amor y su predilección por nuestro pueblo.



CUARTA PARADA: PENITENCIERIA

Don Bosco y su visita a las cárceles


¡Cuántos deseos de ser papá de esos jóvenes!

Y lo logró, pasando por difíciles momentos, pero volvía a optar por ellos y ganaron las palabras, los abrazos, la confianza, la unión, la visita constante, el compromiso, el amor. Lo supo y lo sabe hacer. Con pasión se gana el corazón de los que lo conocen.

“Empiezan las pláticas, siguen las confesiones. Y de esta manera, por obra de un solo hombre, aquellas cárceles, que parecían antros del infierno llenos de maldiciones, blasfemias y otros vicios brutales, se convierten en morada de hombres que se tienen por cristianos y que empiezan a amar y servir a Dios Creador y a cantar alabanzas al adorable nombre de Jesús. Estos frutos consoladores proporcionan desde un principio gran alegría a don Bosco, pero no deja de experimentar, a la par, una vivísima emoción de espanto y compasión. El ver en las cárceles turbas de jóvenes y muchachos de doce a dieciocho años, sanos, robustos, de mente despejada, que pasan allí sus días ociosos, plagados de insectos, faltos de pan espiritual y material, expiando, con una triste reclusión y remordimientos, los pecados de una depravación precoz, infunde horror al joven sacerdote. (MO,39)

“Quién sabe si estos jóvenes hubieran tenido un amigo que se hubiera interesado amorosamente por ellos, que los hubiera atendido e instruido en religión los días festivos; quién sabe si no se hubieran mantenido lejos del mal y de la ruina y si no hubieran evitado entrar, y volver a entrar, en este lugar de castigo” (MO,39)

¿No sería, pues, interesante, para la religión y para la sociedad hacer la prueba en lo venidero para bien de centenares y millares de muchachos? Y rogaba al Señor le abriese el camino para entregarse a la obra de la salvación de la juventud”



SEGUNDO DESTINO: CASA SALESIANA INSTITUTO PÍO XI

El 9 de septiembre, habían colocado en Punta Vidal, junto a la ribera del imponente Paraná, la piedra fundamental de una futura Escuela de Artes y Oficios, que acompañarían también los salesianos de Don Bosco. Hacia el final de la década de los 40 la demanda pastoral de los salesianos era de tal manera significativa que se dedicaron a la construcción de dos bellas y espaciosas Capillas dedicadas a María Auxiliadora y que fueran bendecidas e inauguradas en 1950.

La incipiente construcción crecía y se preparaba para la actividad evangelizadora y recreativa dedicada a la barriada del Cambá Cuá, en Punta Vidal.

En 1960 la escuela secundaria pasa a Punta Vidal ampliándose el ciclo básico con dos años más para la formación de futuros maestros, desde ese año la obra de Punta Vidal comienza a llamarse Instituto Pío XI, en homenaje al autor de la Encíclica sobre educación: "Divini Illius Magistri"

En 1995, la Obra del Pío XI (escuela, grupos y movimientos juveniles, actividades catequísticas y pastorales del barrio) pasa a ser gestionada por laicos. Esta casa de Don Bosco, sigue de puertas abiertas a los primeros destinatarios “la gente del Cambá Cuá”, que sienten al Pío como propio, hasta hoy los patios se visten de fiesta escuchando risas, disfrutando juegos, compartiendo el mate cuando se realizan las más variadas actividades donde “todos nos sentimos en casa”.



TERCER Y ULTIMO DESTINO EN CORRIENTES: COMUNIDAD EDUCATIVO- PASTORAL DOMINGO Y LAURA

Ubicado en el sur de nuestra ciudad, alberga como en Valdocco, a los más pobres y necesitados; muchos son los niños y jóvenes que encuentran allí lo tan deseado por don Bosco: un oratorio salesiano, que es:

• Casa: o “segundo hogar” donde los niños y jóvenes se sienten a gusto. Donde todos cuiden las instalaciones y materiales como suyos y consideren a los demás como amigos.

• Escuela: Donde se aprende de manera informal. Donde se aprende acompañados por los amigos. Donde se potencian las capacidades que cada uno posee.

• Iglesia: Porque se ofrece una forma de ver la vida favoreciendo la dimensión religiosa y espiritual de la persona.

• Patio: Porque es un lugar de convivencia y juego para el tiempo libre de los jóvenes. Un lugar donde encontrarse con sus amigos, no sólo para pasar el rato sino para divertirse y crecer-en todas las dimensiones de la persona-con los demás, de forma viva, enriquecedora, sana y creativa.


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